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O Porriño
Redondela

Quince kilómetros con el concello de Mos entero por el medio. La etapa que pasa por la puerta de las casas.

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Quince kilómetros entre dos villas, con el concello de Mos entero por el medio. Es una etapa corta, y eso engaña: se sube despacio desde los 29 metros de O Porriño hasta los 94 de Mos, y luego se baja hasta los 11 de Redondela, casi a nivel del mar.

Empieza mal y acaba bien. Los primeros kilómetros van por el arcén de la N-550, con los camiones al lado, y conviene ir atento; hay un ramal señalizado a la derecha para esquivar el tráfico. En cuanto se deja atrás Amieiro Longo, el Camino se mete en el valle y ya no vuelve a la carretera.

Después son pistas de tierra, carballeiras, algún tramo empedrado y bosques de pino y eucalipto. Y un detalle que casi nadie mira: parte del trazado va por encima de la Vía XIX romana, la calzada del siglo I que unía Braga con Astorga. Hay un miliario a pie de ruta para demostrarlo.

La etapa en corto

Longitud
15 km
Queda a Santiago
99,4 km
Punto más alto, en Mos
94 m
Albergue de Mos
34 plazas
Albergue de Redondela
42 plazas
Etapa anterior, desde Tui
18,1 km

Punto por punto

Lo que se ve al pasar por Mos

O Porriño29 m · salida

Se sale por la capilla de As Angustias. Antes de irte merece la pena levantar la vista: O Porriño es la ciudad de Antonio Palacios, que nació aquí, y el Palacio Municipal de 1924 es suyo. También la fuente de O Cristo y la farmacia que diseñó para su hermano.

A Rúaentrando en Mos

Aquí empieza Mos. A Rúa fue la capital del concello antes que Mos, y todavía se le nota. Una cruz de piedra con la inscripción «Camino de Santiago» abre la calle de Os Cabaleiros.

Cruceiro dos Cabaleiros1734

Al final de esa calle. Con su verja de hierro y sus dos faroles, es de los cruceiros más trabajados de toda la comarca. Estas cruces nacieron precisamente para eso, para marcar los cruces de caminos.

Inxertadoen subida

El Camino gana altura poco a poco, con el valle abriéndose hacia el este. Es el tramo en el que uno se da cuenta de que ha dejado la carretera atrás del todo.

Santiaguiño de Antas94 m · punto alto

Una capilla pequeña en medio de una carballeira. Al lado, un miliario romano: el mojón de mil pasos de la Vía XIX. Diecinueve siglos después, el Camino sigue yendo por encima de aquella calzada.

Chan das Pipasya en Redondela

Pasado Vilar de Infesta hay un alto con nombre raro. Durante la invasión francesa, un hombre llamado Chan intentó frenar el avance de las tropas tirándoles cuesta abajo las pipas de vino: las cubas. La historia no dice si le funcionó. El nombre, desde luego, se quedó.

Redondela11 m · final

Se entra por la plaza de Ponteareas y se acaba en la de Ribadavia, donde está el albergue. La iglesia de Santiago la consagró Gelmírez en 1114. Y si pasas en mayo, Redondela celebra su Festa do Choco: la sepia.

Fuera del Camino pero a un paso: la iglesia barroca de Santa Eulalia de Mos, del siglo XVI, y el Pazo dos Marqueses de Mos, del XVIII.

Dormir a mitad de etapa

Cama de verdad, en el kilómetro que peor sienta

Las dos casas están en Mos, sobre el recorrido. No son un albergue: se alquilan enteras, con tres habitaciones, tres baños, cocina, jardín y piscina. Para dos personas sale caro comparado con una litera; para un grupo, o para el día en que uno decide darse el capricho a mitad de Camino, sale a cuenta.

Lo que suele importar después de cuatro o cinco horas con la mochila: baño para ti solo, sauna de vapor, lavadora, sitio donde tender y llegada autónoma a la hora que sea. Mucha gente reserva una noche y acaba durmiendo dos.

Todo sobre el Camino

Para peregrinos

Llegada
a la hora que sea
Desayuno preparado
a petición
Servicio de lavandería
a petición
Traslado de mochilas
Correos · Tuitrans
Aparcamiento en la finca
incluido

Experiencias

Un chef en tu cocina, la despensa puesta y la ría enfrente

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Cuéntanos qué fechas miras, cuántos sois y si venís con niños o con el Camino a cuestas. Te decimos qué casa encaja mejor, qué está libre y qué se puede hacer esos días. Sin plantillas y sin esperar tres días: al otro lado hay dos personas, y normalmente andamos cerca del teléfono.

Si te decides, perfecto. Y si no, te habremos contado un par de sitios de Galicia que merecen la pena.

Te contestamos el mismo día, casi siempre en un rato